En el Laboratorio de Suelos de la Universidad Nacional – Bogotá, la rutina de análisis incluye preparar grandes volúmenes de muestra, con la presión de mantener calidad, precisión y tiempos de entrega eficientes. Hasta hace poco, eso implicaba trabajar con molinos limitados en capacidad, exigentes en mantenimiento y poco amigables con el operador.
La llegada del molino de suelos Tecnal, adquirido a través de Kasalab, cambió por completo la operación del laboratorio:
“El molino que adquirimos ha sido de muchísima ayuda. Tiene mayor capacidad que el anterior, es muy fácil de limpiar, no levanta polvo, y nos ha optimizado muchísimo los tiempos de procesamiento.”
— Profesional del Laboratorio de Suelos, UNAL
Además de facilitar el trabajo físico de quienes lo operan, el nuevo equipo trajo consigo una mejora integral en eficiencia, seguridad y trazabilidad. Y sobre todo, alivió uno de los cuellos de botella más importantes: la preparación previa al análisis.
El laboratorio de suelos de la UNAL no es cualquier espacio. Es una plataforma científica de formación, investigación y servicio técnico, donde convergen estudiantes, docentes e investigadores. Y donde la muestra no es un número: es un territorio, una historia, una fuente de datos vitales para el país.
Procesar suelos en grandes volúmenes exigía equipos que pudieran estar a la altura: precisos, eficientes, fáciles de operar y de mantener.
El molino anterior presentaba varios retos:
El equipo necesitaba un cambio. Y no solo por comodidad, sino por ciencia.
La solución no vino solo desde la tecnología, sino desde una nueva forma de ver el proceso:
la calidad del análisis depende de la calidad del entorno en el que se prepara la muestra.
Con el molino Tecnal, el laboratorio ganó:
✅ Más capacidad sin perder precisión
✅ Menos esfuerzo físico, más eficiencia mental
✅ Menos polvo, más salud para el equipo
✅ Menos limpieza engorrosa, más tiempo para investigar
Lo que antes era una etapa lenta y desgastante, hoy es un flujo ágil, seguro y confiable.
Y todo esto, acompañado por el soporte experto y cercano de Kasalab, que entendió no solo lo que se necesitaba, sino el contexto en el que debía funcionar.
En la Universidad Nacional, los laboratorios no solo analizan muestras. Forman científicos. Desarrollan conocimiento. Sostienen la investigación que impulsa al país.
El Laboratorio de Suelos es un punto neurálgico donde confluyen proyectos de agricultura, medioambiente, restauración ecológica y más.
Cada muestra que se procesa allí es una pieza de un rompecabezas mucho más grande. Y por eso, cada instrumento cuenta. Porque donde se forma el conocimiento, todo debe estar al servicio del futuro.
Gracias a esta alianza con Kasalab y Tecnal, el laboratorio cuenta hoy con una solución que no solo mejora procesos, sino que transforma la experiencia diaria de quienes trabajan allí.
“El molino ha sido fundamental en nuestro trabajo. Estamos muy contentos con la compra.”